Club Rotario, Manatí, Puerto Rico Al cierre de esta edición fuimos enterados de la sensible pérdida del doctor Félix García Carrasco. Cuando nos aprestamos a honrarla en esta revista reparamos en que, para dar noticia de este suceso solamente podíamos hacer mano de expresiones comunes, pero, que en este caso, son expresiones reales y profundas. La partida de un hostosiano como el doctor Félix García Carrasco realmente es una pérdida. Hombres de su temple no se producen en masa. Y es sensible. Toca la fibra de quienes lo conocimos y de aquellos que ahora, a través de su obra, podrán acercarse a él.  Asentado en nuestra ciudad de Manatí desde el año 1962, se hizo uno con nuestra gente y nuestros propósitos. Dedicado a la salud comprendió que la salud de los hombres transita de lo espiritual a lo orgánico, y a ambas cosas dedicó sus talentos; desde la prédica de la libertad lo primero, y desde la medicina lo segundo. De su gesta contra la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo, hoy, cuando el doctor García Carrasco ha partido, podemos decir lo mejor que se puede decir de un hombre: No fue amigo de dictadores, y se los dijo de frente.” - Comité Publicación Revista

— Revista Edición Conmemorativa del Quincuagésimo Aniversario, Club Rotario, Manatí, PR

Elegía El pasado 22 de octubre se nos fue a Oriente Eterno el V.H. Dr. Félix García Carrasco de los Valles de Manatí. Nos llenó de inmensa tristeza y pena este fallecimiento. Me unió a Félix, permítanme la confianza de llamarlo así, una amistad entrañable y sincera. Me concedió tantas deferencias, la más grande fue su amistad, que yo atesoro profundamente. Félix fue una de esas personas que dejó honda huella en todo aquel que estuvo en contacto con él. Hombre muy vertical y comprometido con todo principio valedero... Siempre dispuesto a luchar por esos principios con fuerza y apertura. Destilaba una fortaleza inquebrantable, la cual le legó a su amante Esposa, Hija e Hijo. Siento pena por perder su compañía física. Pero alegría porque sé que está a la diestra del Gran Arquitecto del Universo velando y abogando por todos nosotros. Quiero, póstumamente, rendirle estos honores. «En la tumba depositamos tus cenizas Hermano muerto. Reverenciamos tu memoria en la tierra. Encomendamos tu espíritu a Dios que te lo dio.» ¡Que la tierra te sea leve, Hermano mío! ¡Que tu resurgimiento de ella, sea glorioso! ¡Que la acacia simbólica que aquí ha de crecer embalsame el ambiente con sus perfumes! -Sube, sube, Hermano mío, hasta llegar al Trono del Señor! ¡Ora por ti, y por nosotros! ¡Allá nos encontraremos, Hermano mío!  ¡Adiós!  ¡Hasta luego!” - R.H. Carlos L. León Ramos (Ed.)

— Boletín Informativo, Núm.62, Nov - Dic., 2008: Resp. Logia Luz de la Montaña, No.25, Adjuntas, PR